Luxación dental: qué es, causas y posibles tratamientos

Cuando pensamos en un traumatismo bucal a causa de un golpe o caída, lo primero que suele venir a la mente es la fractura de un diente o su desprendimiento total. Sin embargo, en muchas ocasiones puede producirse lo que conocemos como una luxación dental. Esta afección se define como el desplazamiento de una pieza dental de su posición original dentro del hueso alveolar.

Los traumatismos dentales representan una de las urgencias más habituales en el ámbito de la salud bucodental. Estos incidentes son especialmente frecuentes entre los niños, los adolescentes y las personas que practican actividades deportivas de contacto. A continuación, analizamos las causas, los diferentes tipos de lesiones y cómo se aborda clínicamente esta situación para preservar la salud de la boca.

Causas y factores de riesgo
La luxación de un diente o muela se produce siempre como consecuencia directa de un traumatismo dental en la boca. Por su ubicación anatómica, las piezas que acostumbran a resultar más afectadas son los incisivos centrales superiores e inferiores, ya que son los más expuestos y visibles.

Tipos de luxaciones dentales
Generalmente, este tipo de traumatismo afecta a más de una pieza al mismo tiempo y puede provocar problemas bucodentales adicionales, como la fractura de la raíz y de la corona del diente. Existen cuatro tipos principales:

  • Concusión: Ocurre cuando se produce una lesión en las estructuras que soportan los dientes, pero no existe movilidad ni desplazamiento de los mismos.
  • Subluxación: A diferencia del caso anterior, aquí sí existe movilidad en el diente afectado, aunque la pieza no sufre un desplazamiento de su posición anatómica.
  • Intrusión: Se da en los casos en los que la movilidad se produce en dirección apical, es decir, el impacto hunde la pieza hacia dentro del propio alveolo.
  • Luxación lateral: En esta situación, la oclusión o mordida de la persona se ve alterada por el golpe, a pesar de que las piezas involucradas no presentan movilidad evidente.

 

Tratamientos frente a un traumatismo
Ante cualquier tipo de impacto dental, es fundamental acudir de forma urgente a un especialista para evitar complicaciones a largo plazo. Una vez que se diagnostica la luxación de una o varias piezas, el tratamiento suele constar de tres fases estructuradas:

  • Recolocación clínica: Primeramente, se vuelve a colocar en su emplazamiento la pieza dental. Mediante radiografías dentales, se verifica que la posición alcanzada sea la adecuada y que la oclusión vuelva a ser correcta.
  • Inmovilización: Posteriormente, se inmoviliza la pieza dental afectada para estabilizarla. Para ello se utilizan elementos de soporte como composite o férulas, variando en función de las necesidades anatómicas de cada paciente.
  • Evaluación a largo plazo: Por último, después de unas semanas, se vuelve a evaluar cuál es la estabilidad del diente o de la muela. Esto permite asegurar si la pieza ya se puede rehabilitar de forma definitiva.
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